World Rugby anunció las restantes cinco leyendas modernas que se unirán a Joel Stransky y Zinzan Brooke en el World Rugby Hall of Fame (Salón de la Fama de World Rugby) como la Clase 2026 en los próximos meses.
Abdelatif Benazzi (Francia), Jen Crawford (Estados Unidos), Sue Day (Inglaterra), Diego Domínguez (Italia) y Rochelle Martin (Nueva Zelanda) elevarán el número de miembros a 182 desde que comenzó el Hall of Fame en 2006.
Joel Stransky (Sudáfrica) y Zinzan Brooke (Nueva Zelanda) fueron los primeros de la Clase 2026 en ser incorporados al Salón de la Fama durante una ceremonia especial en Ciudad del Cabo el 27 de agosto, dos días antes del segundo partido de la serie Rugby’s Greatest Rivalry entre sus dos países.
Jen Crawford fue una figura clave en el título de Estados Unidos en la primera Rugby World Cup Femenina en 1991, cuando su país derrotó a Inglaterra por 19-6 en la final. Será incorporada junto a Sue Day, dos veces subcampeona mundialista con las Rosas Rojas. Crawford aún se mantiene como máxima anotadora de tries de su país. La ceremonia será previa al partido WXV Global Series 2026 entre Estados Unidos e Inglaterra en Nueva Jersey el 30 de octubre.
Un día después, en el One New Zealand Stadium de Christchurch, Rochelle Martin, tres veces campeona mundial femenina, será incorporada al Hall of Fame cuando las Black Ferns se enfrenten a Francia en otro encuentro de la WXV Global Series.
Abdelatif Benazzi, el marroquí que disputó 78 tests como tercera línea para Francia entre 1990 y 2001, y que actualmente es vicepresidente de la Federación Francesa de Rugby y miembro del Consejo de World Rugby, será el sexto miembro de la camada 2026 en ser incorporado al Hall of Fame, durante la cena del Consejo de World Rugby que se celebrará en Dublín el 17 de noviembre.
Esto deja a Domínguez, el ex apertura de Argentina e Italia que participó en tres Rugby World Cups y fue una figura clave en la transición e ingreso de la selección italiana al Seis Naciones en el año 2000. Su incorporación al Salón de la Fama tendrá lugar antes de uno de los partidos de Italia en el Seis Naciones contra Francia o Gales en Roma, en marzo.
El World Rugby Hall of Fame reconoce a quienes han realizado una contribución excepcional al rugby a lo largo de sus carreras, demostrando a su vez los valores fundamentales de nuestro deporte: integridad, pasión, solidaridad, disciplina y respeto.
El Presidente de World Rugby, Brett Robinson, dijo: “En nombre de la familia global del rugby, quiero felicitar a Jen, Sue, Rochelle, Diego y Abdel por su merecida incorporación al World Rugby Hall of Fame al unirse a Joel y a Zinzan para completar los siete miembros de nuestra Clase de 2026.”
“Cada uno de ellos ha dejado su huella en nuestro deporte, no solo en el terreno de juego, sino también fuera de él. Jen fue una pionera del rugby femenino en Estados Unidos, Sue sigue siendo la máxima anotadora de tries para las Red Roses y Rochelle ganó tres Mundiales femeninos.”
“Debuté para la selección australiana contra Italia, donde jugaba Diego, quien se convertiría en un talismán de los Azzurri. Abdel continúa siendo una fuerza impulsora dentro del rugby, tal como lo fue en el terreno de juego, ahora como miembro del Consejo de World Rugby y eficiente presidente del Comité de Alto Rendimiento masculino”.
John Eales, Presidente del Panel Elector del Hall of Fame y miembro del mismo, agregó: “Los miembros de este año representan lo mejor de nuestro deporte, con extraordinario talento, humildad, liderazgo y un compromiso inquebrantable con los valores del rugby. Desde momentos triunfales en la Rugby World Cup que quedaron grabados en la historia hasta el trabajo silencioso e incansable que muchos han realizado para impulsar y promover el juego mucho después de su retiro, cada uno de ellos ha contribuido a mejorar el rugby. En nombre del Hall of Fame, les doy una calurosa bienvenida”.
Para más información sobre el Salón de la Fama de World Rugby, visite www.world.rugby/halloffame.
Miembros del World Rugby Hall of Fame 2026
N° 176 – Joel Stransky (Sudáfrica)
N° 177 – Zinzan Brooke (Nueva Zelanda)
No.178 – Sue Day (Inglaterra)
N° 179 – Jen Crawford (USA)
N° 180 – Rochelle Martin (Nueva Zelanda)
N° 181 – Diego Dominguez (Italia)
N° 182 – Abdelatif Benazzi (Francia)
Sue Day (Inglaterra)
World Rugby Hall of Fame – Miembro N° 178
Como muchas de las mejores jugadoras de su generación, Sue Day se destacó en múltiples posiciones. Durante sus 59 partidos internacionales con Inglaterra, jugó de centro, wing y fullback, adaptándose con facilidad a cada posición según se necesitaba.
A pesar de que su carrera internacional finalizó hace casi dos décadas, en 2007, Day aún ostenta el récord histórico de tries para la selección femenina de Inglaterra, con la impresionante cifra de 61 tries en una década al servicio de las Red Rosas entre 1997 y 2007.
Gracias a su excepcional juego de pies, Day anotó 19 tries en tres Rugby World Cups Femeninas (1998, 2002 y 2006), marca solo superada por la estrella de las Black Ferns, Portia Woodman-Wickliffe. Cinco de esos tries los anotó en un solo partido contra Italia en 2002, y también consiguió cuatro tries en dos ocasiones: contra Canadá en 1998 y Sudáfrica en 2006. Day también representó a Inglaterra en la primera Rugby World Cup Sevens en 2009, capitaneando al equipo en el torneo.
Si bien Day tuvo que conformarse con dos subcampeonatos en Mundiales, fue una de las figuras clave en las tres Grand Slams en el Seis Naciones Femenino, capitaneando al equipo en el último de los triunfos en 2007.
Tras retirarse como jugadora, fue comentarista de rugby femenino para Sky Sports y World Rugby, se convirtió en la primera Presidenta del Wasps FC, club en el que había jugado durante 15 años, y fue socia de Finanzas Corporativas en su firma de contabilidad.
En otro hito, Day fue nombrada Directora de Operaciones y Directora Financiera de la RFU en 2017. Su cargo incluía la dirección ejecutiva del rugby femenino, donde desempeñó un papel fundamental en su desarrollo, liderando el estudio de viabilidad del rugby femenino en Inglaterra para impulsar el crecimiento del deporte, la creación de la PWR como liga independiente y la dirección de la candidatura para la Rugby World Cup Femenina de 2025, entre otros. Permaneció en el cargo hasta finales de 2024, cuando pasó a ser directora de Fútbol Femenino en la Federación Inglesa de Fútbol (The Football Association).
Como miembro fundadora del Women’s Sports Trust, Day recibió la Orden del Imperio Británico (MBE) en 2020 por sus servicios a la igualdad de género en el deporte.
Jen Crawford (Estados Unidos)
World Rugby Hall of Fame – Miembro N° 179
Jennifer Crawford es considerada una de las mejores jugadoras de rugby que Norteamérica ha producido. Jugadora de ataque sumamente versátil y peligrosa, se destacó como apertura, centro y fullback durante una distinguida carrera internacional con Estados Unidos.
Una imparable amenaza ofensiva, Crawford anotó 24 tries en 23 partidos internacionales con las Águilas durante un periodo de doce años, de 1988 a 2000, incluyendo un try en su debut mundialista contra la URSS en la Rugby World Cup Femenina en 1991. Al momento de su retiro, era la máxima anotadora de tries de todos los tiempos de las Águilas.
Graduada de la Universidad de Stanford, fue una figura clave en el equipo estadounidense que ganó la primera Rugby World Cup Femenina en Cardiff, derrotando 19-6 a Inglaterra en la final. Participó en las siguientes dos finales, en 1994 y 1998, que finalizaron en derrota. Apoyó dos tries en la derrota de las Águilas por 38-23 ante Inglaterra en 1994, antes de capitanearlas hacia un segundo subcampeonato consecutivo cuatro años después en Ámsterdam, cuando perdieron 44-12 ante Nueva Zelanda.
El legado de Crawford va mucho más allá de sus estadísticas internacionales. Durante su etapa como jugadora y posteriormente como entrenadora, fue una ferviente defensora del rugby femenino en todos los niveles, contribuyendo a abrir camino a la siguiente generación de jugadoras.
Llevó a su club, Berkeley All-Blues, a nueve Campeonatos Nacionales consecutivos, jugando y entrenando junto a Kathy Flores, también miembro del World Rugby Hall of Fame.
Cofundó el Piedmont High School Girls’ Rugby Club, brindando a las jóvenes la oportunidad de descubrir el deporte que ella misma había ayudado a impulsar. El programa logró formar a seis jugadoras que representaron a su país a nivel universitario, dos fundadoras de clubes universitarios y, finalmente, una jugadora de las Águilas. También desempeñó un mandato de dos años como representante de las jugadoras en la Junta Directiva de USA Rugby y fue incluida en el Salón de la Fama de USA Rugby en 2019.
Rochelle Martin (Nueva Zelanda)
World Rugby Hall of Fame – Miembro N° 180
Rochelle Martin se inició en el rugby en el Wellington Football Club de Wellington, y se convirtió en una de las tercera líneas más fuertes y talentosas en la historia de su país.
Una profesional en todo el sentido de la palabra, salvo en que nunca recibió un salario, Martin era implacable tanto en defensa como en ataque y tenía mentalidad ganadora.
Fue miembro de las imbatibles Black Ferns que ganaron tres Copas Mundiales femeninas de manera consecutiva – 1998, 2002 y 2006 – y fue sub capitana de Farah Palmer en el último torneo, tras el cual puso fin a su carrera internacional tras doce años en la élite.
Nombrada Jugadora del Año de las Black Ferns en 1995, su segundo año como internacional, Martin solo sufrió una derrota en 32 partidos con la selección de Nueva Zelanda, anotando 14 tries.
Todos los equipos en los que jugó solían salir victoriosos. Martin permaneció invicta en el rugby provincial con Auckland Storm, y también fue figura clave en el dominante College Rifles Club, cinco veces campeón de clubes de Auckland.
Durante los últimos 25 años, Martin ha sido bombera, ascendiendo de rango hasta convertirse en Comandante del Distrito de Waitematā en Auckland. Fue nombrada Miembro de la Orden del Mérito de Nueva Zelanda en 2018 por sus servicios al rugby y al Servicio de Bomberos y Emergencias de Nueva Zelanda; es, además, madre de cuatro hijos.
Diego Domínguez (Italia)
World Rugby Hall of Fame – Miembro N° 181
Diego Domínguez comenzó su carrera en el club La Tablada, en su ciudad natal de Córdoba, Argentina. Desempeñó un papel fundamental en el desarrollo del rugby italiano durante uno de los períodos más importantes de su historia.
Su carrera internacional comenzó con Argentina, con quien disputó dos partidos internacionales contra Chile y Paraguay en 1989. Gracias a la ascendencia italiana de su madre, pudo representar a Italia, debutando con la selección italiana contra Francia en 1991. Durante los siguientes doce años, el apertura disputó 74 partidos internacionales.
Domínguez representó a Italia en tres Rugby World Cups (1991, 1995 y 1999) y fue clave en la exitosa transición del equipo al Seis Naciones Masculino en 2000. En inolvidable victoria sobre Escocia en el primer partido de Italia en el Seis Naciones, anotó 29 de los 34 puntos de la selección italiana, incluyendo tres drops, su técnica característica.
Cuando se retiró del rugby internacional en 2003, había anotado 1010 puntos en partidos internacionales (983 con Italia y 27 con Argentina), situándolo en el selecto grupo de jugadores que han superado los mil puntos internacionales.
Sus logros se extendieron al rugby de clubes, ganando cuatro títulos de la Serie A y una Copa de Italia con el Milan Rugby, y ayudando al Stade Français a ganar cuatro títulos de la Liga Francesa y una Copa Ives du Manoir. Domínguez también anotó un récord de 30 puntos en la final de la Copa Heineken de 2001 contra el Leicester.
A lo largo de su carrera, Domínguez fue reconocido por su constancia, serenidad y profesionalismo. Desde su retiro como jugador, ha permanecido vinculado al rugby, trabajando con jóvenes promesas y apoyando programas para jóvenes desfavorecidos en centros de detención juvenil, continuando así la promoción de los valores del deporte más allá del terreno de juego.
Abdelatif Benazzi (France)
World Rugby Hall of Fame – Miembro N° 182
Cuando de joven se iniciaba en el rugby, le dijeron que simplemente tomara el balón y corriera hacia adelante; rápidamente, Abdelatif Benazzi se dio cuenta de que el rugby era lo suyo. A los 18 años, sus actuaciones con la selección juvenil marroquí durante una gira europea llamaron la atención de clubes franceses, y en 1988 se unió al Cahors, de la Segunda División.
Conocido por sus potentes carreras, Benazzi pasó luego al SU Agen, donde desarrolló la mayor parte de su carrera, alcanzando estatus de leyenda durante doce años, antes de retirarse después de dos temporadas en Inglaterra como miembro de un Saracens repleto de estrellas.
Poco después de debutar con la selección absoluta de Marruecos, Benazzi se convirtió en doble internacional al debutar con Francia contra Australia en 1990. Una tarjeta roja por pisotear a un rival no fue precisamente el comienzo que Benazzi había imaginado para su carrera internacional, pero el "Toro de Oujda" superó ese revés para convertirse en un referente del formidable pack francés.
Capaz de jugar como segunda línea, ala o número ocho, Benazzi construyó su reputación por su habilidad con el balón y su poderío físico. En 1994, participó en el famoso try de Jean-Luc Sadourny, conocido como el "try del fin del mundo", con que Francia derrotó a los All Blacks en su fortaleza de Eden Park.
En total, Benazzi disputó 78 partidos internacionales con su país de adopción entre 1990 y 2001, apoyando doce tries y capitaneando a Les Bleus en 15 ocasiones, incluyendo la conquista del Grand Slam del Seis Naciones de 1997. Jugó nueve torneos de Cinco y Seis Naciones y tres Rugby World Cups (1991, 1995 y 1999, cuando se recuperó a tiempo de una grave lesión de rodilla). Fue incluido en el XV Ideal del Mundial 1999, año en que Francia alcanzó su segunda final.
Benazzi ostenta el rango de Caballero de la Legión de Honor y Comendador de la Orden Nacional del Mérito. Ha sido vicepresidente de la Fédération Française de Rugby (FFR), a cargo de las relaciones internacionales, y miembro del Consejo de World Rugby desde 2023; preside el Comité de Rugby Masculino de Alto Rendimiento de World Rugby en el momento de su incorporación.
Joel Stransky (Sudáfrica)
World Rugby Hall of Fame – Miembro N° 176
Joel Stransky será recordado por siempre como el jugador que llevó a Sudáfrica a obtener su primera Rugby World Cup, contra Nueva Zelanda en 1995.
Para entonces, Stransky ya era un jugador internacional consolidado, y aquella inolvidable final llegó a mitad de su carrera de 22 partidos internacionales, que comenzó con una victoria contra Australia en Sídney en julio de 1993.
Stransky anotó el primero de seis tries internacionales en su segundo partido con los Springboks, en la revancha contra los Wallabies en Brisbane, camino a acumular 240 puntos en sus tres años de carrera al más alto nivel.
En la final de la Rugby World Cup de 1995, el apertura anotó todos los puntos de Sudáfrica en la victoria por 15-12 en el estadio Ellis Park, incluyendo el drop gol en tiempo suplementario que le aseguró a Stransky un lugar en la historia del rugby sudafricano.
El talento y la dedicación de Stransky fueron evidentes desde temprana edad. A los 20 años, ya era un jugador clave para Natal. Tras ayudar a su provincia a vencer a Northern Transvaal en 1990 y ganar la Currie Cup por primera vez, el joven Stransky pasó dos exitosas temporadas en Italia representando a L’Aquila y San Doná antes de regresar a casa.
La llegada del profesionalismo lo llevó de nuevo al extranjero, esta vez a Inglaterra y al Leicester, donde anotó 896 puntos en 73 partidos con los Tigers, ayudándolos a ganar tanto la Pilkington Cup como el título de la Allied Dunbar Premiership.
Tras una exitosa carrera como jugador y una breve incursión como entrenador, la perspicacia empresarial y el liderazgo natural de Stransky lo llevaron a convertirse en un exitoso empresario. Inicialmente se centró en el marketing deportivo, y ha disfrutado de una carrera de dos décadas como presentador, comentarista y analista de televisión.
Zinzan Brooke (New Zealand)
World Rugby Hall of Fame – Miembro N° 177
Zinzan Valentine Brooke fue un jugador con un talento excepcional.
Descrito por su compañero de los All Blacks, Jeff Wilson, como “un equipo entero en el cuerpo de un número ocho”, Brooke poseía las habilidades de un back, además de la potencia dinámica más propia de su posición en la base del scrum.
Siendo uno de los pocos forwards de una nación líder en el rugby que ha anotado un drop gol, Brooke es recordado principalmente por su kick desde 38 metros contra Inglaterra en la semifinal de la Rugby World Cup 1995 y por el también histórico drop gol que le dio la victoria a los All Blacks en la serie contra los Springboks un año después.
Campeón mundial a los 22 años en 1987, Brooke participó en tres torneos, acumulando 58 partidos internacionales para su país, 54 de ellos como titular, en una carrera internacional que abarcó 12 años. Sus 17 tries en partidos internacionales fueron un récord para un forward en aquel entonces. Brooke representó a los All Blacks en 100 ocasiones, incluyendo otros 42 partidos en gira, y jugó 22 veces con los Māori All Blacks. Jugó junto a su hermano menor Robin en numerosas ocasiones, tanto a nivel de club como de selección nacional. Fue capitán de los Auckland Blues y lideró al equipo a la conquista de títulos consecutivos del Súper 12 en 1996 y 1997. Su destacada trayectoria provincial le permitió jugar 140 partidos con Auckland, donde su talento y destreza le valieron la impresionante cifra de 94 tries.
Durante su brillante carrera, Zinzan Brooke también jugó en el extranjero, incluyendo una etapa en Italia con la Lazio y, como jugador y luego entrenador principal, con Harlequins en Inglaterra. Tras una temporada en Coventry en 2002/03, Brooke puso fin a su carrera profesional.
El impacto de Brooke en el panorama deportivo neozelandés fue tal que en 1997 fue nombrado Miembro de la Orden del Mérito de Nueva Zelanda (NZOM) por sus servicios al rugby.